Me duele muchísimo que el nuevo Honda Accord no se venda en México con transmisión manual. He aquí el porqué.

2018 Accord Sport 2.0 Turbo

Humberto López

19 febrero, 2018

Cuando recién se anunció el nuevo Honda Accord aparecieron en mí un montón de razones para amarlo. Una de ellas era el paso total a motores de inducción forzada y cuatro cilindros, cosa que significaba el fin del V6. Eso último no me causaba mucho conflicto sinceramente, puesto que siempre es mejor apostar por motores de alta eficiencia. Otra razón por la que el Accord resulta atractivo es por ser el primer vehículo de Honda en México que se vende con Honda Sensing –en la versión Touring –, ese conjunto de cámaras, sensores y radares que le brindan al automóvil súper poderes a unos pasos de volverse autónomo.

Es un carro que luce muy bien, además. Claro, es la clase de diseño que debería pagar un impuesto extra por hacernos creer que es un liftback cuando resulta que es un sedán cualquiera pero, a pesar de ese vil engaño, el Accord es un vehículo realmente atractivo.

Igual que con la falta del V6, no me causa problema la omisión de una carrocería coupé para este 2018.

Sin embargo, la ausencia de la transmisión manual es algo que sí me pesa, sobre todo porque sé que existe y por alguna razón los clientes mexicanos no pueden elegirla.

Resulta y sucede que en Estados Unidos puedes pedir una transmisión manual en cualquier versión de tu nuevo Accord, pero en México no. Inexplicablemente, Honda decide vender su versión manual en un país donde apenas el 3% de los autos nuevos se eligen con esa transmisión.

En México usar una transmisión manual es parte de nuestra identidad automotriz. A pesar de las posibles inconveniencias dentro del tráfico cotidiano, aún le encontramos ciertos encantos a las transmisiones manuales. Aunque algunos de ellos son más de orden económico por encima del cliché de que los entusiastas prefieren la palanca y el clutch.

2018 Honda Accord Sport 2.0T, interior con transmisión manual
Una versión manual podría haber sido un poco más barata.

Hay ciertas verdades casi ancestrales sobre los autos con transmisión manual. La versión manual del auto que piensas comprar es generalmente más barata que la automática, más barata de comprar y más barata de mantener. Y eso es algo que vas a encontrarte en todas las listas sobre pros y contras en las transmisiones.

En las versiones del Accord con motor 1.5 vas a encontrarte una CVT, de esas temibles cajas que nos han dicho que debemos despreciar pero que más bien, a mi parecer, son incomprendidas. Con el motor 2.0 verás una caja automática de 10 velocidades, que suena ya a demasiada complejidad.

La cosa está en que gran parte de las veces al operar un objeto como lo es un automóvil, nos encanta hacerlo por vías mecánicas que estén bajo nuestras órdenes. Un gran ejemplo está en este mismo Accord, que trajo de vuelta un detalle tan simple como una perilla para el control de volumen. Por más impresionante que sean los avances tecnológicos en reducción o aumento de volumen del radio, a veces las soluciones simples resultan las adecuadas.

La transmisión manual tiene una gran carga romántica entre los que aman conducir. Lo que yo defiendo más bien es que una estándar es el mecanismo más simple y confiable a la hora de hacer cambios para echar a andar un automóvil. Esta simpleza, al final, se filtra al costo de producción y al precio final del auto. Y siempre es una gran idea crear un buen auto con todas las características de confort y seguridad pero que resulte más barato gracias a que uno de sus elementos principales es menos sofisticado

En el pasado, el consumo de combustible era también una buena razón para elegir la transmisión manual. Aunque hoy, si esa es tu preocupación principal, la verdad está en que ya no se puede estar muy seguro que una transmisión manual brinda mayor eficiencia que las automáticas.

2018 Honda Accord Sport 2.0T, palanca de transmisión manual 6 velocidades
Ese motor 2.0 suena a que se lleva mejor con una manual.

Cuando te topes con el dueño de un Accord 2018 Touring lo primero que presumirá con orgullo es que su carro nuevo lleva instalado el mismo motor que el afamado Civic Type-R. Y tendrá un tanto de razón, en esencia ambos vehículos llevan el mismo 4 cilindros, turbo, 2.0. Aunque, cuando hablamos de “esencia”, nos referimos a que las semejanzas no van más allá del bloque.

Aún así, los números que entrega este motor –247 caballos y 273 lbs-pie –, de fábrica, no son cosa despreciable. Si de todos modos eres de los que cree que puedes alcanzar cifras como las del Type-R en tu Accord, quiero decirte que hay quien comparte contigo esa gran idea. Basta con un poco de hardware y una reprogramación para elevar la potencia hasta en 40 caballos y alcanzar un torque de hasta 370 lbs-pie que, de entrada, ya es una fuerza mayor que la producida en el motor montado en el Type-R (295 lbs-pie).

Es tentador escuchar sobre un sedán mediano con la posibilidad de modificarse para enviar 270 caballos directo al suelo. ¿A qué persona se le dilataría la pupila al enterarse de un vehículo así? A la clase de persona que le gustaría conducirlo con transmisión manual, por supuesto.

Se trata de libertad.

Al final, el mayor argumento para incluir una versión manual del Accord es que los consumidores en México merecen tener esa libertad. Cuando se trata de vender autos en nuestro país, los fabricantes suelen presentarnos  una versión muy recortada de su catálogo. Hay productos que no podemos comprar porque aquí jamás se venden y opciones que nunca elegiremos porque jamás llegarán. Para mí, la falta de una transmisión manual en el Accord no es solo un error, sino que podría ser la demostración de cómo los constructores no coinciden con la manera en que consumimos productos automotrices en México y tratan de atarnos a lo que nos dispongan.

La versión Touring de este nuevo Accord es un gran automóvil. Y me gusta, mucho. Se ve como que va rápido. Es amplio y cómodo. Sin proponérselo, podría usarse como un GT al estilo del KIA Stinger. Claro, con sus acotaciones. Por que al menos el Stinger –aunque también a ese le falta su versión manual –sí es un liftback de verdad.

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